Al margen de las de las opiniones que puedan haber al respecto de la repercusión del más de medio centenar de medidas adoptadas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero sobre esta crisis internacional que estamos sufriendo, no podemos olvidar que el encargo de afrontarla corresponde a todos cuantos asumen responsabilidad de gobierno, ya sea con carácter nacional, autonómico o local.
El Gobierno viene dando desde hace ya unos meses una respuesta contundente a la crisis. Pero, ¿y la Comunidad Valenciana? Forest Camps (disculpen la malítica) ha sido el último presidente autonómico, de los diecisiete, en adoptar medidas; y ha renunciado a la congelación de los sueldos de los altos cargos de la Administración. Vamos, que por interés político ha optado a regañadientes a tomar medidas, pero de su bolsillo no que no se hable. Cuando las cosas se ponen feas no hay dinero para todos, y deciden lo de siempre: que si para alguien tiene que faltar sea para los ciudadanos. Una educación lamentable, un Consell endeudado hasta lo insoportable, un boicot humillante a la Dependencia, una sanidad agonizante... En fin, cosas de la derecha valenciana.
Como bien he dicho, el deber de responder a la crisis financiera reside en cuantos tienen la responsabilidad de gobierno, también a nivel municipal. Pero en Orihuela, esa ciudad sin Ley, con ese equipo de Gobierno sin escrúpulos ni vergüenza, no hay nada de qué hablar. La primera medida que debería tomarse, a vista de las circunstancias es, obviamente, recortar el gasto. Pero, hay un problema: el PP vive de esos grandes derroches, de esos espectáculos vacíos de contenido que quedan tan bien en las fotos.
Un claro ejemplo lo encontramos en la Gala del Deporte. El Sr. Lidón, que además de ser Concejal de Deportes, también lo es de Hacienda, se gastó más de 17 millones de las antiguas pesetas en dos horas de actuaciones para venir a decir que apuestan por el deporte. En mi opinión, mejor hubiera sido gastarse siete millones en la Gala, y diez en ayudas a esos clubes deportivos y becas a los deportistas oriolanos. Parece que juegan a ver quien se gasta más de un plumazo…
Hay otros muchos ejemplos, de entre los que cabe destacar el dineral desembolsado al Orihuela C.F., ni más ni menos que 700.000€. Disparates como aquel nos llevan a pensar a muchos que la irresponsabilidad y la incompetencia son quienes presiden nuestro consistorio.
El Gobierno viene dando desde hace ya unos meses una respuesta contundente a la crisis. Pero, ¿y la Comunidad Valenciana? Forest Camps (disculpen la malítica) ha sido el último presidente autonómico, de los diecisiete, en adoptar medidas; y ha renunciado a la congelación de los sueldos de los altos cargos de la Administración. Vamos, que por interés político ha optado a regañadientes a tomar medidas, pero de su bolsillo no que no se hable. Cuando las cosas se ponen feas no hay dinero para todos, y deciden lo de siempre: que si para alguien tiene que faltar sea para los ciudadanos. Una educación lamentable, un Consell endeudado hasta lo insoportable, un boicot humillante a la Dependencia, una sanidad agonizante... En fin, cosas de la derecha valenciana.
Como bien he dicho, el deber de responder a la crisis financiera reside en cuantos tienen la responsabilidad de gobierno, también a nivel municipal. Pero en Orihuela, esa ciudad sin Ley, con ese equipo de Gobierno sin escrúpulos ni vergüenza, no hay nada de qué hablar. La primera medida que debería tomarse, a vista de las circunstancias es, obviamente, recortar el gasto. Pero, hay un problema: el PP vive de esos grandes derroches, de esos espectáculos vacíos de contenido que quedan tan bien en las fotos.
Un claro ejemplo lo encontramos en la Gala del Deporte. El Sr. Lidón, que además de ser Concejal de Deportes, también lo es de Hacienda, se gastó más de 17 millones de las antiguas pesetas en dos horas de actuaciones para venir a decir que apuestan por el deporte. En mi opinión, mejor hubiera sido gastarse siete millones en la Gala, y diez en ayudas a esos clubes deportivos y becas a los deportistas oriolanos. Parece que juegan a ver quien se gasta más de un plumazo…
Hay otros muchos ejemplos, de entre los que cabe destacar el dineral desembolsado al Orihuela C.F., ni más ni menos que 700.000€. Disparates como aquel nos llevan a pensar a muchos que la irresponsabilidad y la incompetencia son quienes presiden nuestro consistorio.
Se les llena la boca hablando de crisis, cuando Mónica Lorente es la primera que ha cogido al Ayuntamiento por los camales de los pantalones, los ha sacudido hasta caer el último euro, y se lo ha gastado en “pitos y cabalgatas”, en espectáculos vacíos de contenido, en meros escenarios. Ha convertido esto en un casino en el que lo que está en juego es nuestro futuro. La gente hace apuestas en las calles para ver de cuanto será la deuda, o si toda esta triste historia acabará a golpe de martillo de jueces, porque sin antifaz alguno, y con la mejor de sus sonrisas, Mónica Lorente Ramón, Alcaldesa de Orihuela, está saqueando el tesoro público y limpiando cuanto ve por delante. Y siempre diciendo lo mismo: “Zapatero no nos da dinero”.
Si no hay dinero en el cajón es porque lo han despilfarrado, pero permítanme decirles, queridos lectores, que lo que a Orihuela no le falta es dinero, sólo que hay que saber gestionarlo, e invertirlo en actuaciones que repercutan de manera difracta y efectiva en los bolsillos y las vidas de todos los oriolanos. Aquí no falta dinero, falta gente competente y responsable, y sobran saqueadores, vividores y mentirosos.
Lo dicho, no dejan ni los clavos de las puertas. No saben gobernar, no saben gestionar. No les preocupa lo más mínimo la situación de las familias de clase media y baja que tienen problemas para llegar a fin de mes, ni los jóvenes que no pueden acceder a una vivienda, ni los más de 3000 parados que hay en Orihuela, ni quienes cobran las pensiones más bajas. Están haciendo política para ellos, esencialmente para ellos. Están invirtiendo en la fachada mientras dejan que el interior se derrumbe.
Y es que, Srs. del PP, todo tiene su explicación: para ustedes la política no es la grandeza de trabajar por un pueblo, sino que para ustedes es un juego: el “Monipoli”, en el que se inventan sus propias normas de quita y pon. Y nosotros, los ciudadanos, aquellos a quienes pertenecen los billetes que ustedes malgastan como servilletas, somos meros votos con patas a los que intentarán contentarnos dentro de tres años. Quizá ustedes lo vean divertido, pero les puedo asegurar que cifras como las de 3000 parados o imágenes de zonas marginales como las que bordean nuestra sierra podrían quitarle el hipo a cualquiera. Necesitamos que nuestro dinero se invierta en nosotros, y no en una campaña electoral permanente.
No me gustaría estar en su lugar, Sra. Lorente; al menos no en estas condiciones. Si Orihuela es una “Gran Ciudad” (que lo es), debemos notarlo todos, ¿no? Pregúnteles a los vecinos de la costa, a los de la calle Arriba, o a los de San Antón. Dígales que la Orihuela que tienen es la que se merecen. Dígales a los jóvenes que la Orihuela de la que desgraciadamente huyen es una “Gran ciudad”. Siga mintiendo, siga jugando con sus normas, y siga mirando hacia otro lado, que el tiempo y los ciudadanos pondrán a cada uno en su lugar. Ni esto es un juego, ni los ciudadanos somos sus juguetes.
No me gustaría estar en su lugar, Sra. Lorente; al menos no en estas condiciones. Si Orihuela es una “Gran Ciudad” (que lo es), debemos notarlo todos, ¿no? Pregúnteles a los vecinos de la costa, a los de la calle Arriba, o a los de San Antón. Dígales que la Orihuela que tienen es la que se merecen. Dígales a los jóvenes que la Orihuela de la que desgraciadamente huyen es una “Gran ciudad”. Siga mintiendo, siga jugando con sus normas, y siga mirando hacia otro lado, que el tiempo y los ciudadanos pondrán a cada uno en su lugar. Ni esto es un juego, ni los ciudadanos somos sus juguetes.